El político del “cambio”

Captura de pantalla 2015-09-09 a la(s) 18.21.28

En México la mayoría de las personas quiere un cambio en la política del país. Si hacemos memoria podremos recordar que Fox era un simbolismo de cambio y alternancia para México hace algunos años. Y haciendo uso de su carisma popularizó su mensaje rector de campaña en frases como: “el cambio es hoy, hoy, hoy”. Pero, ¿por qué finalmente ese cambio no nos terminó de convencer?

Resulta interesante analizar algunas de las técnicas comunicativas que utilizó Fox para posicionar su exitosa campaña política, misma que lo llevó a ser Presidente. En principio, logró diferenciarse del resto de los políticos tradicionales. Vicente Fox era el candidato de las botas y el bigote del macho mexicano. En la campaña, Fox supo manejar muy bien la identidad de su personaje y se mantuvo siempre relacionando su discurso al mensaje principal de su campaña: “el voto del cambio”.

Es importante mencionar que los elementos distintivos de la imagen de Fox como el bigote, las botas, la ropa y el sombrero que utilizaba en la mayoría de las ocasiones, eran elementos con los que la mayoría de los mexicanos de las clases más populares se podían identificar. “Yo soy de rancho”, presumía orgulloso Fox ante los medios. Supo crear ese efecto espejo en el cual era posible que gran parte de los ciudadanos se vieran reflejados en su imagen, lo que le otorgaba credibilidad y bastante popularidad.

(Cualquier parecido al Bronco es mera coincidencia)

¿Cuál fue el problema con Fox una vez que ganó las elecciones?, es sencillo. La idea que nos ofreció de “cambio” como tal, carecía de valor. En el caso de Fox, su Presidencia trajo consigo únicamente una alternancia partidista, ese fue el gran cambio. No dio un valor agregado a este concepto y es por esta razón que su administración terminó siendo una gran desilusión.

La idea de un cambio de gobierno por sí misma genera expectativas de traer consigo nuevos y mejores resultados de gestión. Pero, ¿por qué algunos políticos logran cimentar mejor la ideología del cambio que otros?

La clave radica en el contenido de valor que compone al “cambio” de gobierno. Por ejemplo, Fox y Obama, ambos explotaron el cambio como insignia de campaña. Pero Obama se dedicó a crear la acepción de “cercanía con la gente” a su cambio de gobierno. Y esta cercanía es lo que ha difundido cada que puede y lo ha hecho bien. Ha logrado que el norteamericano común se identifique con él en sus valores familiares, sociales, deportivos, de trabajo, etcétera. Obama cae bien, se le percibe como un padre y esposo amoroso, un tipo ordinario como cualquiera. Si dejamos de lado ideologías políticas, aciertos y errores en su gestión, se puede entender que Obama representa cercanía y humildad. Él supo darle contenido de valor social al concepto de cambio en términos de comunicación.

  micho                                 Captura de pantalla 2015-09-10 a la(s) 11.20.16

Fotografía del Facebook de Barack Obama en                                         Fuente: Google
conmemoración al cumpleaños de Michelle.

En cambio a Fox, el “Presidente del cambio en México” ¿cómo lo recordamos hoy?… ahí siguen las botas, es todo. No generó valor. No logró asociar su cambio con ningún valor de los mexicanos.

Es por esta razón que difícilmente un tipo como Donald Trump, que lejos de comunicar valores sino que hace todo lo contrario, lograría posicionarse como un Presidente líder y distinto al resto. Si una figura política no refleja los valores de su sociedad entonces no impacta para bien, no genera cercanía con la gente y por lo tanto no se le asocia con ningún cambio por más que lo predique en sus discursos.

No olvidemos que todo comunica. Los mexicanos queremos identificarnos con nuestros políticos, primeramente a través de valores compartidos como la familia, la vocación de servicio, la honestidad, la humildad y la cercanía a la gente. Los políticos en México siguen siendo muy tradicionales, no solo en su imagen sino en su forma de comunicar y eso genera desconfianza.

Ya no queremos políticos que prometen ser el cambio que necesitamos para luego seguir siendo y haciendo más de lo mismo. Eso ya nos crea disonancia en todos los sentidos. Queremos ver políticos más humanos, más cercanos y con voluntad de trabajar con valores. Eso es todo. Nuestros políticos tienen que animarse ya a comunicar esto sin miedos, dejando de lado los tradicionalismos y los discursos trillados, ya no funcionan.

Queremos políticos de valor, no de palabra.

Gladys Fabiola Pérez Martínez
Guadalajara, Jalisco.
Twitter: @glaperezm

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s